Hoy me vi en el espejo en una casa ajena y por segundos, no me reconocí. Vi a alguien mucho mayor que el recuerdo en mi cabeza y me sorprendió notar cuánto ha pasado el tiempo y yo sigo aquí escribiendo.
Aquí Escribiendo.
Y la misma pregunta aborda mi cabeza todo el tiempo y dice: ¿Quién te lee? ¿Quién te lee?
No hay punto en escribirle al aire o a Diosa Computador.
Que me lean, que me lean.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario